¿DE QUE TANTO HABLARAN?
Uno puede terminar en lugares y situaciones insospechadas de un momento a otro, lo comprobé en días pasados, cuando lo que originalmente era una visita con el fin de levantar el ánimo a una amiga de la adolescencia terminó para mí de una manera embarazosa.
Hagamos un poco de historia Por razones que aun no termino de aclarar acepté la invitación a integrarme a un grupo parroquial que toca y canta en la misa dominical de las seis, obviamente cantos religiosos y acordes a la liturgia la cual por cierto tenia yo olvidadísima pues hacia años que no asistía a la iglesia. Un buen día a unos amigos se les ocurrió hacer una reunión para tocar una misa y al terminar la misma organizar un convivio para recordar aquellos tiempos cuando rondaba yo por mis quince, en los cuales pertenecí a dicho grupo. En aquel entonces lo que mas me llamaba la atención era aprender a tocar guitarra, una compañera de la escuela me invitó, y aquella etapa fue algo muy divertido para mí, pero un día; simplemente se terminó.
Muchas personas creen sinceramente que “todo tiempo pasado fue mejor”, así que victimas de la nostalgia y gustosos por el reencuentro; en dicho convivio se les ocurrió la brillante idea de reorganizar el grupo de manera formal, de hecho el párroco quien estaba presente avaló la idea y reitero la invitación a volverlo a formar.
No es una buena idea –pensé influido por el diablito aguafiestas que me acompaña a todas partes- ¿Acaso no se dan cuenta que hemos crecido, ya no tenemos quince años, todos hemos formado una familia, somos papás, las responsabilidades cambiaron, -curiosa manera de pensar la mía, ya que instantes después me di cuenta que era el único de esa reunión que ni es papá ni se ha casado-. Lo cual hacia mas sólido mi argumento, si yo que aun no tengo esas responsabilidades lo veo muy difícil, pues ya no digamos los demás.
No, se deshecha la idea, va pa´tras, fue un gusto verlos, que bueno que nos va bien a todos, con su permiso; yo me retiro y nos vemos dentro de quince años cuando todos sean abuelos y quizás yo siga sin casarme y sin tener hijos. Estaba seguro de lo que respondería cuando pasaran a mi lugar ha hacerme la invitación personalizada.
-Entonces Juan, ¿te esperamos el sábado a las seis en el salón parroquial? Andale mira, tú que te dedicaste a la música nos vas a ser de mucha ayuda para montar las canciones.
-Este… ¿a las seis verdad? Si, ahí estaré
Sigo preguntándome que pudo haber fallado si tenía muy hecha mi respuesta negativa, el caso es que desde entonces sigo tocando, no me desagrada para nada; de hecho me encanta, y a nadie le hace daño acercarse a su religión, socializa uno. Ahí sigo
Estuve formal en la cita a la cual por cierto llegamos como doce personas de casi cien que ese día estaban entusiasmadas con la idea. Claro, en alguien tuvo que caber la cordura. Y cupo en los que dijeron que si, pero a la mera hora no fueron.
Y sucede que un domingo al terminar la misa, la líder del grupo nos convocó a una reunión el martes por la tarde. “Muchachos, me contaron que Ana está deprimida, ustedes saben que está enferma y su situación no es nada buena, yo creo que es buena idea visitarla y llevarle algo, tratar de hacerla sentir mejor e invitarla a que se integre”.
Yo encantado pero si me dicen quien es Ana lo agradecería -respondí- .
Cuando me explicaron quien era me quedé en las mismas pues cabe mencionar que ninguno de los que fueron compañeros de mi generación en ese grupo asiste actualmente, todos mis actuales camaradas son de una generación anterior a la mía, son un poco más grandes que yo. Pero me pareció buena idea, hasta propuse llevar la guitarra para que además cantáramos y así amenizar la reunión.
Y estuve puntual, es decir unos quince minutos después de la hora acordada; conforme fui creciendo me di cuenta que lo malo de ser muy puntual es que nadie esta allí nunca para corroborar que lo eres. Así que llegue quince minutos después, y no había nadie, ellos comparten mi teoría y son diez minutos mas maduros que yo para llegar a las citas.
Y llegó primero Lety, y luego Mary, Lulú llegó corriendo como es su costumbre y venia acompañada de Sofia quien no venia corriendo pues le cuesta trabajo y a quien no conocía yo; una mujer robusta y de ceño fruncido a quien cariñosamente las demás llaman “la gorda” lo cual a ella como a ninguna persona obesa le agrada –lo sé por experiencia-, pero eso no obsta, de todos modos le llaman “la gorda”. Y por ultimo llego Ceci , quien toda la vida ha sido muy guapa, hoy en día tiene unos kilitos de mas pero no aminoran un ápice de su belleza, si ella hubiera querido bien pudo haberse dedicado a artista de cine y televisión pero su vocación fue la docencia, y a eso se dedica actualmente. Yo nunca me enamoré de mi maestra pues ninguna de ellas se parecía a la que les estoy platicando, pero aclaro que lo digo con todo respeto, pues hoy en día forma una bonita familia con Rodolfo, finísima persona de todos mis respetos y quien seguramente me rompería la madre si leyera esto. Por si fuera poco no se olvide que el lugar que comparto con ella y con todos los demás del grupo es un templo católico, y uno de nuestros mandamientos nos exhorta so pena de arder a fuego lento en los infiernos a no andar pensando en mujeres ajenas. Lo cual aun me tiene muy curioso acerca del tamaño de infierno que se necesita para meter a los hombres que han deseado alguna vez a la mujer de su prójimo. Es decir, a todos lo hombres que han existido.
Espero que ninguno de los involucrados en esta crónica la lea nunca pero por si acaso, he cambiando el nombre de los mismos (menos el mío) para proteger sus identidades y la integridad de mis dientes. Cabe mencionar.
Pues ya vamonos, dejé mi carro aquí a la vuelta, vamos. –Dijo Mary-
Algo no me cuadraba pero no tenía la certeza de que. Afortunadamente no tarde mucho cuando al subirme al carro me percaté de que eran puras mujeres y yo era el único varón en dicho automóvil y por ende en la posterior reunión. Ups, me imaginaba un grupo ligeramente más mixto. ¿Donde están los demás cabrones? –pensé- espero que esto no sea muy inconveniente.
Llegamos a la casa de Ana, quien obviamente no esperaba la visita y se mostró gratamente sorprendida, “gracias muchachas que me vienen a ver” -Resultaba queobvio la presencia de un hombre no basta para cambiar el genero de un grupo de puras mujeres- Y prosiguió “Ay que bueno que vinieron a verme, pus aquí miren como estoy de a perro viviendo sola y así toda enferma” concluyo con cierta amargura pero tratando de poner buen semblante en el rostro a la hora de pronunciarlo.
-No digas eso manita, no estás sola, por eso te venimos a ver. Queremos que sigas yendo a misa con nosotras (otra vez, nosotras). Dijo Lety.
-Pero pus no ven que ando con bastón, cada día me cuesta mas trabajo, ya ven lo de los mendigos riñones, dice el doctor que me van a dializar y donde que no tengo quien me ayude.
-Pues nosotras podemos ayudarte y como te decíamos si quieres pasamos por ti en el carro para que vayas a misa, andale mujer pa que no estés triste aquí encerrada. -Señaló Lulú-
-Pues taria bien, hijote que pena pero no les he ofrecido nada, siéntense orita voy a la tienda pa’ prepararles algo es que pus yo ni cocino, mi tía me da tantito arroz y miren hoy me tocó pollo –nos mostró el contenido de un recipiente de plástico-.
-¡No mujer! ¿Como crees que te venimos a mortificar? Siéntate, al contrario tu eres la mas importante, ahorita nosotras te traemos algo-. Un par de ellas salieron a la tienda y regresaron con una bolsa grande de pan dulce, café, azúcar, canela, se metieron a la cocina y en unos minutos tenían preparada una olla de café y colocaron unas charolas con el pan dulce. Mira hasta trajimos vasos deshechables pa que no laves, ¿cuántas de azúcar quieres tu Juan? Pásale la charola del pan mana.
Gulp, notaron mi presencia, llevo media hora aquí en este lugar con puras mujeres y no lo habían hecho, ¿que hago?
-Dos por favor Lety –casi ni me tembló la voz-.No, pan no quiero, muchas gracias.
-¿Ay a poco estás cuidando la línea? Andale no seas payaso chingate un cuernito.
-No, no es eso (chin, lo notaron) lo que pasa es que…a ver dame uno.
¿Ya se dieron cuenta muchachas? Juan está de bendito entre las mujeres, mírenlo, por eso ni ha hablado. -Dijo burlonamente Sofia la mujer de complexión robusta y ceño fruncido de la cual les conté antes-.
¡Ay pinche gorda, déjalo! Se va a espantar, no le hagas caso manito.
Si pinche gorda –pensé- Pero dije: “No yo para nada, estoy bien, no sabia que estaba planeada la reunión para puras mujeres, digo si tienen inconveniente me retiro”
-Ay no como crees, no pues esperábamos a los muchachos también pero no llegaron, no si hasta trajiste la guitarra, ahorita cantamos unas canciones.
Pero como era obvio al ser una reunión DE MUJERES, se terminaron hablando cosas DE MUJERES, así que apelando a la educación que me inculcaron mis padres y a los principios señalados en el manual de buenas costumbres me paré y abandoné la reunión…Unas tres horas después de que esta empezó.
Así que señores, ustedes que toda la vida se han preguntado por que siempre van juntas las mujeres al baño y se tardan como si orinaran lo equivalente a un tinaco de condominio, les tengo noticias, se tardan mucho por que se la pasan platicando y al final de esta crónica –la cual por cierto no es una transcripción literal pero se apega mucho a lo que realmente sucedió- les tengo una noticia que los va a horrorizar.
Al principio de la charla se abordó el tema de los niños, los hijos de cada una, los cuales como ya se los he contado, son una maravilla. Resulté estar ante las mamás de unos genios de las matemáticas, unos ases del deporte, unos auténticos adultos chiquitos pues tenían una madurez tal que si fueran manzanas los haría caer del árbol hasta hacerse puré en el suelo. Por si fuera poco estaba yo ante los progenitoras de unos querubines son guapísimos, “ay mana tu chamaco cuando crezca va a traer locas a las muchachas”, “pues si, es que lo hicimos con amor”. Como era de esperarse no existen los niños que no son maravillosos. Un momento, si existen. En determinado momento hablaron de unos niños que son tímidos, retraídos, hijote pobrecitos hasta caminan jorobados y no son nada listos en la escuela, ¿de donde provendrán tan desafortunados infantes? Ah pues muy sencillo, eran hijos de conocidos y otras personas que curiosamente, no estaban presentes en la reunión.
Después siguió el tema “Los hombres son unos desgraciados hijos de mamá chichotas, pero al mío yo le puse un hasta aquí y le dije o tu mamá o yo”
-No pues es que está de la chingada que te lleven a la casa de sus papás, por muy buena onda que sean los suegros, -como lo son los míos ¿eh?- pero está del carajo eso de que te estás bañando y la pinche cuñada ahí está “ay apurale que me anda del baño” Y pues le puse un hasta aquí y si, ya con mucho esfuerzo pero compramos un terrenito y estamos fincando, No hay como al casa de una, ahí te puedes mear si quieres a medio patio y ni quien te diga nada.. –Apuntó una-
Di un sorbo a mi café y me terminé el cuernito mientras pensaba “Con que la ilusión de toda mujer es tener su propia casa para orinarse en el patio, que interesante”
-No y luego la mamá ahí a cada ratito en la casa de nosotros que vivimos al fondo que si unos jitomates, que si tantita sopa, y luego mi marido le seguía dando unos centavos. Oye cabrón- le dije-, pues si tu familia somos nosotros, tu mamá ya no es tu responsabilidad, ¡que la ayuden tus pinches hermanos borrachotes! –señaló otra-
Gulp, esto se pone tenso, otro sorbo a mi café.
-A mi el cabrón solamente una vez me puso la mano encima, -expuso otra de ellas- por que le reclamé y le dije que o su mamá o yo y como no me contestó nada que agarro y que me salgo y que me agarra del brazo y me metió al cuarto y me acomodó un par de cachetadas y me aventó pa’ la cama que nomás de acordarme todavía siento que lo odio al cabrón y todavía se lo menciono a veces cuando alegamos –se le llenaron sus ojos de lagrimas-.
-Ay mana pero quien viera a tu Pedro tan calladito y tranquilo que es, pensamos que nunca te había pegado
-No pues tranquilo si es pero para otras cosas no, para aquello que te platiqué no lo es, por ejemplo, jajaja.
Repentinamente sus lágrimas desaparecieron y pegó una carcajada llena de picardía, me sorprendió el repentino cambio de estado anímico- ¿Quién puede entenderlas?
-Ay como serás cabrona - rieron todas, yo sorbí mi café-.
La mujer obesa a la que yo no estaba de acuerdo en que llamaran “pinche gorda” insistía en hacer notar mi presencia y burlarse de mi semblante. “Ay manas miren la cara de susto que ya tiene el, por eso no se ha casado y seguro saliendo de aquí menos ganas va a tener, jajaja”
¡Ay pinche gorda! Ya déjalo, no le hagas caso manito, si casate, si quieres te buscamos una novia. –Mary salió a mi rescate, o eso intentó-
No me ayudes comadre. –Pensé- Aparte de inocente y cerrado de ojos estas me creen incapaz de conseguir pareja. ¿Por qué nadie puede concebir que alguien que no se ha casado a los treinta y un años no es necesariamente por que es gay o por que es pendejo? Si no me he casado es simplemente por que no me ha dado la gana y cuando me ha dado, la susodicha no quiso y cuando…oh que la chingada ¿por que les tengo que dar explicaciones a estas viejas y de paso a ustedes que están leyendo?
Mujer, -le dije a la pinche gorda- ¿a ti se te figura que yo nací ayer verdad? No te preocupes por mí, no desconozco nada de lo que aquí se ha hablado.
-Ay no, jajaja, no te enojes manito es pura guasa, ay si somos bien cabronas, no te enojes.
-No para nada gordita. Le dije enfatizando el “gordita”, mientras sonreí socarronamente. Toma eso mendiga cachalota.
El siguiente tema fue las relaciones afectivas en el trabajo, no recomendables según muchas personas. Aquí se pasó por varias vivencias de las cuales se resaltan la terrible experiencia de una de ellas quien fue acosada por su jefe, un desgraciado que en la primer semana de trabajo le llenó de flores su escritorio y se la pasaba acariciándole la mano, el brazo, invitándola a salir, siguiéndola con el coche en marcha mientras ella caminaba e insistiendo a que se subiera durante varias calles. El colmo fue en navidad cuando hicieron el tradicional intercambio y “curiosamente” a el le tocó darle regalo a ella, bueno pues el esplendido hombre tuvo a bien regalarle un automóvil. Y a la hora del sorteo para estar seguro de que ella le tocara, sobornó con cienmil pesos a quien originalmente le iba a dar el regalo a la susodicha.
Respiré aliviado, y yo que alguna vez creí estar obsesionado por una mujer, pero junto a esto lo mío era cosa de niños. Que alivio, no estoy tan loco, -pensé mientras sorbía mi café-
¿Pero le recibiste el coche? Preguntamos “todas” casi al unísono.
-Claro que no, yo me enteré antes del intercambio de todo el plan del tipejo este, del soborno, del coche y me hice amiga del compañero que había sido sobornado y lo convencí para que a la hora de que dijeran mi nombre el se parara antes que nadie y me diera su regalo, con los cienmil pesos que le había dado el jefe, le pedí una esclavita que no le costó mas de mil.
-Ay mana ¿o sea que te lo tiraste a cambio de que el viejo raboverde no te diera el coche?
-Como crees? No chingues. No, este terminó siendo uno de mis mejores amigos, pues por que es gay.
-¡Ah si! ¡Los gays de closet son muy buenos amigos! Así me pasó a mi con un compañero de trabajo que me acompañaba siempre a tomar mi camión,-señaló otra de ellas- yo creía que quería conmigo por que no se me despegaba, me acompañaba a comer me iba a dejar al metro, pero me daba duda que no se aventaba, un día que agarro y lo intenté besar y se hizo pa atrás y me dijo “¿ora, que te pasa? ¿Estás loca? ¡Hazte para allá!”
El café se me atragantó, ahora se lo que piensan de mi las que me han dicho que soy su mejor amigo, jijasdesu, eso es lo que uno se gana por ser leal y aplacar sus impulsos. La próxima vez que las vea en lugar de saludarlas les voy a acomodar un faje y una trasteada que van a quedar hechas una piltrafa, valiéndome madres con quien vengan. Tal confesión me indignó en demasía, ahora resulta que si salgo con una amiga y no la intento besar me convierte automáticamente en un lilo. Entonces lo decidí, había pasado yo demasiado tiempo en esa plática, me paré al instante del sofá y hablé fuerte y claro:
-Disculpa… ¿Dónde está tu baño? Ah y me sirves otro café, les quedó rico, dos de azúcar igual.
Cuando regrese se estaba platicando otro caso, la que estaba siendo inquirida acerca de si nunca había andado con alguien del trabajo, respondía con garbo:
-Ay no, que flojera, lo mismo me preguntan todos mis compañeros “y tu Mary ¿por que nunca has salido con ninguno de aqu?í, si bien que se sabe que varios te han echado los perros” pero yo les contesto “Ay no fíjense, todavía que me lo pidiera Ernesto Garcés de Ovando, chance y si”.
-¿Y ese wey quien es mana?
-El presidente de todo el corporativo a nivel Latinoamérica. Digo, ya si te vas a quemar que valga la pena.
Carcajada general, otro sorbo a mi café y pienso en lo flexible de la escala de valores que sucumbe en forma inversamente proporcional al nivel en el organigrama. O para decirlo en español, entre mas alto el puesto mas abajo los...bueno, ustedes me entienden.
¿Andar con un casado? ¿Por que propondrian ahora ese tema? No no creo que alguna de ellas lo haya vivido. Un momento, acaba de tomar la palabra una de ellas, y empieza a platicar con cada vez mas emoción, logra captar toda nuestra atención, a ver...oigamos que dice:
-No, está de la chingada andar con un casado mana, ¿a que le tiras? Los hombres son unos desgraciados, digo, con perdón manito -me voltea a ver- nunca dejan a la esposa. Es que tipico, comienzan con lo tipico de "andamos mal", "ya ni duermo con ella desde hace mucho", "no me salgo por mis hijos" y luego ya que total el maldito te embauca y terminas andando , te hecha el choro de "ya metí los papeles del divorcio pero esto es lento, no le voy a dejar todo". Y pues cual, puras mentiras, y pues para que me salgo de mi casa, -ha de pensar el muy cabrón- si allá tengo a mi esposa y mis hijos y ni modo de dejar mi patrimonio y esta nadamas es para el tilingo lingo. Y mira una tambien es cabrona, aceptemoslo, ¿que dice una? "No pues soy una mujer libre y autosuficiente, no necesito que ningún hombre me mantenga ni viva conmigo ahi checandome mis horarios y preguntandome con quien hablo y de donde vengo por que TODOS son unos pinches celosos ¿eh?, entonces este cabrón lo que quiere nadamas es usarme, pero y ¿por que no se la volteo?. Yo soy la que lo va a usar a el, total es cosa de no involucrar sentimientos, nadamas pues para aquello y ya. Claro que tambien que te saquen, a mi el cabrón ya nadamas cuando saliamos luego luego queria ir derechito al cinco letras y yo le dije "ah no chiquito" oye mana pues si no es una un objeto, no chingues de menos que la saquen a una, a bailar, a cenar, que se yo, y pues ya después ¿pues si no? a lo que te truje, y ya de ahi a la goma, no te necesito, tu a tu casa y yo a la mia" Pero...chingada madre, terminas por involucrarte mana, a pesar de que una cree que a una no le va a pasar pero pus si empiezas a sentir feo cuando se va, por que pus aunque dices que no pero si terminas queriendolo y ves que nomas estás perdiendo el tiempo, por que pus como decia mi mamá "Dios si perdona hija, pero el tiempo no" Entonces pues llega el momento en que pues si te duele por que ya estás hasta las manitas de encariñada pero ¿sabes que? ahi que muera, aqui se rompio una jerga y te me vas mucho a la...bueno, adios, ya no me busques. Finalmente pues bueno, son etapas, y me hice de un corazón duro y ni lo busque ni le contesté cuando el lo hizo , se acabó. Ya tiene años de eso. Pero pues ya lo bailado quien se lo quita a una. Ay si esas paredes hablaran...
Cuando terminó su larguisimo monologo tenia una sonrisota en la cara, estaba con la mirada de quien se está imaginando de manera muy vivaz los recuerdos. Ni se percató del silencio que reinaba en la sala, el resto de los participes en esa charla estabamos absortos, con el ojo pelón y alguna incluso con la boca abierta. Por fin volvió en si y se dió cuenta del estado en que nos tenia.
-Lo leí una revista -dijo tratando de escapar- ¡Voy por mas café!
-¡Me traes otro! -Exclamé mientras el resto de la concurrencia estaba cuchicheando-.
El siguiente caso fue de una, que divorciada desde hace mas de diez años de su marido sigue viviendo con el, bajo el mismo techo pero en camas separadas, la casa, el coche, todo es de ella y el hombre no trabaja.
-Bueno pero ¿hace el quehacer no?
-No, se la pasa chismeando la vida de los demás en el edificio
-¿Entonces para que chingados lo quieres mana?
-Pues cuida a mi hijo, nuestro hijo pues, va por el a la escuela, le ayuda con la tarea. Pero yo no lo quiero, el no se va pues no se por que, dice la psicóloga que está viviendo un duelo y no puede salir aún.
-¿Un duelo de mas de diez años? A que a toda madre –pensé mientras…adivinaron, sorbí mi café-
El tema cambió cuando una empezó a recordar los noviazgos de la juventud, cuando todas se conocieron en el mencionado grupo de la iglesia.
-Ay tu si estabas bien clavada con el Braulio mana y desgraciado que se terminó casando con la Lorena, pero ya ves se terminaron divorciando y tu bendito sea Dios sigues casada.
-Ay si mana, mira con nuestras crisis y todo pero ahí vamos y de ellos, pues la verdad no me da gusto pero mira como es la vida que así les fue. (Lo bueno que no le da gusto) No pero hubieras visto el día de mi boda la mendiga de la Adriana la de la tienda de la plaza ahí afuera de la iglesia que se me acerca con una sonrisota y me extiende los brazos y yo pues le correspondo y ya cuando estamos abrazadas que me dice al oído sin dejar de sonreír:
-Era para mi desgraciada.
-Aayy, ¿así te dijo? Poca madre de vieja, que bueno que se terminó quedando solterona, la gente amargada se termina quedando así, sola.
De repente se hizo el silencio y me voltearon a ver mientras yo estaba absorto en mi pensamiento ya que estaba cobrando fuerza la idea que escuché alguna vez acerca de que no hay peor enemigo de una mujer que otra mujer, basado en lo que acababa de oír.
-Oye Juan y tu que onda, ¿Por qué no te has casado? Novia si has tenido ¿no? ¿Anduviste con alguien del grupo alguna vez?
En la madre, estaba yo ante el pelotón de fusilamiento cual Aureliano Buendía al comienzo de la celebre novela. Hice lo que cualquiera hubiera hecho en mi situación: sudé frío, raspé la garganta mientras trataba de pensar mi respuesta. Dios, mi fantasía siempre fue estar en una habitación rodeado de mujeres, ¡pero no así! Le di otro sorbo a mi café y contesté con naturalidad y cierto donaire.
-Bueno, claro que he tenido, por favor. Del grupo no anduve con nadie por que en ese tiempo yo...
-¡Ay mana! Que crees que me contaron, te enteraste que se murió la Betty, hijole de cáncer cervicouterino.
Para mi fortuna, Lulú es de esas personas que hablan mas que un extraviado cuando lo acaban de encontrar, habla hasta por los codos, lo hace muy rápido y con aspavientos y suele no dejar terminar a los demás como en esta ocasión que -les confieso-, nunca estuve mas agradecido de que alguien me interrumpiera.
-Ay claro, ¿a poco no te enteraste? Ya tiene como dos años. Pobrecita
-No pues ni por enterada, ves que casi no nos hablábamos, ¿pero que feo no?
-Si por eso hay que hacerse el papanicolau y revisarse las mamas, ¿ustedes si lo hacen no?
Unas contestaron que si, otras callaron nerviosas y yo, pues yo que iba a hacer si ni me reviso las mamas ni me he hecho el papanicolau, mejor sorbí mi café.
De esa manera llegó a este debate pletórico de estrógenos el tema de la salud sexual femenina, tema en el cual yo por supuesto me sentía tan capaz de participar como cualquier hombre. Es decir, me sentía muy incapaz. Claro que después de ahí salí hecho una enciclopedia pero en el momento hice lo único que me quedaba por hacer: darle otro sorbo a mi café.
El otro día mi hija me preguntó a partir de cuando se debe hacer una el papanicolau, ¿ustedes si saben verdad muchachas? -Preguntó Ceci-.
-Ay pues a partir de los cuarenta. –Señaló Lulú con certeza-.
-Noooo pendeja, es a partir de que comienza tu vida sexual. –Replicó Mary-
-Pues ninguna de las dos respuestas es la correcta, -apuntó Ceci-.
-¿A partir de que empiezan a caldear en la escuela y escriben los nombres de los chicos que les gustan en sus libretas con corazoncitos y tinta perfumada y llena de brillantitos? –Estuve tentado a preguntar, pero afortunadamente no me atreví-
-El papanicolau se recomienda a partir de que una niña comienza a menstruar.
Ah bueno, no estaba tan errado –pensé- Ceci siguió con la respuesta.
Y no deben tener miedo, no se les introduce nada, se les hace un raspado vaginal con un hisopo sin introducirlo. Solo es en la entrada y luego con eso hacen un cultivo.
-¿Y de que tamaño es el isótopo mana?
-Es hisopo, no isótopo –Por fin pude participar sin ser yo el tema de conversación- hisopo es un cotonete, un popotito de plástico con algodón en las puntas, e isótopo es…es… ¿como explicarlo? (como explicarlo si no lo sé bien) bueno, tiene que ver con átomos. –A veces hasta yo me sorprendo de cuanto sé, o mejor dicho, casi sé, es decir; me sorprendo de cuanto ignoro-.
Se me quedaron viendo con gesto desaprobatorio, decidieron no dar importancia a mi aportación científica y prosiguieron con la charla.
Ay mana pero duele como la chingada, -señaló Ana, la anfitriona-, a mi de paso me hicieron la colposcopia y me extrajeron la biopsia y hay pinche doctor hijo de puta todavía me dice “te va a doler un poco y ponte una toalla por que va a sangrar tantito” ¿un poco? Pinche doctor me dejó sangrando y llorando del dolor.
No pues eso no es normal Ana, no te debe de doler tanto ni sangrar demasiado, ese no era doctor era carnicero –Señaló Lulú- Yo cuando me voy a hacer el papanicolau le digo al doctor cuando me abre de patas y me las sube al piernero “oiga doctor, no sea malo, de menos déme un besito no? Jajajajaja!!!”
-Ay pero miren la cara de Juan, ya lo espantamos, jajaja! Otra vez la simpática gorda me estaba agarrando de botana. Yo por toda respuesta, efectivamente, le di otro sorbo a mi café.
Lo cierto es que después de platicar tanto de cosas de mujeres y en especial los últimos temas ya me ardía el útero. Pero que barbaridad estoy diciendo, seguro era el estomago después de tanto café pero quizás en una de esas mis órganos se solidarizaron y hasta me dolía cuando platicaban de las exploraciones dolorosas y sangrantes.
Afuera, la tarde se había marchado sin que de ello nos percatáramos y a lo lejos el sol moría mientras incendiaba el horizonte. Que cursi. Eso me pasa por no irme a tiempo de las reuniones de mujeres.
-Vamonos mana, ya se hizo re pinche tarde, mi viejo ya mero llega y si no me encuentra empieza de mamón –apuntó Lety-.
Nos levantamos, nos despedimos de Ana, le deseamos pronta recuperación y exhortamos a seguir asistiendo a la iglesia, mi guitarra nunca fue usada pues con tanta platica no se requirió de la música ni canción alguna fue entonada pero ni falta que hizo; ya que la charla estuvo plagada de emociones, hubo lagrimas, muchas risas, confesiones, aclaraciones, recuerdos, café, mucho café y todo lo que suele haber en las platicas como esta.
Una típica platica de mujeres...y un colado.
No me despido sin un mensaje para los hombres que están leyendo, los anteriores no fueron los únicos temas que se platicaron esa tarde, hubo otros. Lamento ser el portador de tan terrible noticia acerca de eso que toda la vida les ha preocupado a todos ustedes:
El tamaño, SI importa.
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